jueves, 23 de septiembre de 2010

La innovación en productos y mercados: una sorpresa tras otra

Innovar o morir
Efectivamente. Nunca dejará de sorprenderme la capacidad de innovación en productos y mercados. Por supuesto que uno se asombra cuando se trata de alguna innovación tecnológica pero más sorprendente resultan las innovaciones cuando se dan en mercados tan tradicionales y en productos tan viejos que pensábamos que estaban obsoletos o desaparecerían por completo.

Para muestra, dos ejemplos: los lapices y los coches de alquiler.

Y lo que nos quedará por ver
En las últimas semanas me he encontrado dos artículos que hablan de estos mercados y, por razones completamente diferentes, de la forma en la que están innovando sus productos o cambiando el modelo de negocio que seguían hasta ahora.

En el caso de los coches de alquiler, el artículo en cuestión ponía de manifiesto lo popular que se estaba volviendo en varios países del norte de Europa y en Estados Unidos el alquilar coches por horas e incluso por minutos. Te haces socio pagando una cuota anual o al mes, recargas una tarjeta con dinero, recoges un coche en un aparcamiento y lo devuelves en otro. Al entregarlo se calcula el tiempo que lo has utilizado y se te aplica la tarifa. Así de fácil.

Los lápices es una historia de generaciones. Primero se innovo creando el lápiz hexagonal (para evitar que se escurriera por las mesas), luego se le incluyo una goma de borrar...¿lo más nuevo? pintura no tóxica para evitar que los niños al morderlos se intoxiquen, cambiar la forma hexagonal por una más ergonómica: triangular, y añadiendo pequeñas motas de goma en el exterior para evitar que se resbale de las manos. Y todos estos cambios han funcionado y aumentado las ventas de este producto que se pensó que desaparecería en la era de los ordenadores.

¿Conocéis algún otro ejemplo?

2 comentarios:

  1. Muy curioso el caso de los lápices. La verdad es que muchas veces damos por sentado las características de un producto sin darnos cuenta que los estándares de facto de hoy fueron las grandes innovaciones del ayer. Y lo mejor de todo es que se demuestra que innovando se consiguen aumentar las ventas y (si hacemos las cosas bien) el beneficio económico.
    Más innovación es lo que hace falta en España, que ya está bien de ir a rebufo de lo que hacen otros países.

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  2. Totalmente de acuerdo. Además, el ejemplo de los coches de alquiler demuestra que innovar no significa un adelanto científico o tecnológico, muchas veces lo único que hace falta es ser creativo y flexible.

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