martes, 27 de diciembre de 2011

Hipotecas subprime en España

Recuerdo cuando, trabajando en el negocio subprime del Citi en España (algo de lo que me siento muy orgulloso por lo aprendido y por algunas de las personas con las que tuve el gustazo de trabajar), se decía que en España no se concedían hipotecas subprime, que eso era cosa de otros mercados mucho más agresivos que el español. Recuerdo cómo en 2008 se decía que la crisis de las hipotecas subprime no llegaría a España porque aquí no se habían concedido. Recuerdo también cuando a uno le llamaban usurero por cobrar un diferencial del 1,5% en una hipoteca cuando el mercado cobraba un 0,65%. Qué días aquellos. Reconozco que a veces me parece que todo aquello no fue más que un sueño y que no sucedió, que todo fue siempre como es ahora y que lo ocurrido antes de 2007 no fue más que un gran espejismo mundial…

Ahora resulta que, una de las consecuencias de la crisis subprime que estalló en julio de 2007 en EEUU (cuando éramos jóvenes, guapos y delgados), no es sólo la crisis de deuda europea, sino más hipotecas subprime. Mucho ha cambiado el sector bancario desde que lo abandoné, muy a mi pesar, en julio de 2007 (lo sé, una casualidad). En aquel entonces, insisto, hipotecas a Euribor + 1,5% o Euribor + 2% eran claramente subprime. Bien, las condiciones en este momento, no para subprime, sino condiciones comerciales, es decir, para clientes blue (el normal y moliente de toda la vida de Dios), son de Euribor + 1,25% la más baja, en el caso del Banco Popular, y de Euribor + 3,5% en el caso del Banco Santander. Debo decir también que, si se compra la vivienda al banco, las condiciones son mejores, además, hay bonificaciones que reducen el precio. No tengo palabras… Es decir, que hoy lo que conceden los bancos son hipotecas subprime, y no pasa nada. ¿Sabéis que pienso? Me parece genial. Es más, creo que es sencillamente lo que España necesita. De hecho, me parece que hasta son muy baratas. El problema es que esto está muy bien sólo y únicamente si los precios bajan. De hecho, si se encarecen las hipotecas, para que se vendan los pisos, estos tendrán que bajar de precio. Lo que me gustará ver los próximos años es cómo los inmuebles bajan de precio y hasta qué punto. Porque si los inmuebles no bajan de precio, aquellos pobrecillos que firmen una hipoteca se convertirán en propiedad del banco.

Estas subidas de diferenciales son perfectamente lógicas porque los bancos deben cubrir sus riesgos. El problema es que si el precio de la vivienda no tiene una caída significativa (y hasta que no haya esta caída España no se recuperará), lo que se está haciendo es crear otra bomba de relojería, ya que cuando el Euribor suba (y lo hará en algunos años), estos que hoy tienen esas hipotecas a esos precios, sencillamente no podrán pagar, y otra vez a empezar.

Conclusión y aviso al Banco de España: me parece fantástica una subida en el precio de la hipoteca, pero sólo si esta viene acompañada por una bajada en el precio de la vivienda (y por tanto, una reducción en el principal del crédito), y una reducción en el plazo del préstamo. Si esto ocurriera, los españoles podrían tener acceso a una vivienda decente y pagarla en un plazo razonable, de tal manera que se podría destinar más presupuesto a otras partidas de gasto familiar, como viajar o comer fuera, ya que hay que disfrutar de la vida y una buena educación para los hijos.

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