martes, 7 de febrero de 2012

China y Omán se van de compras a Portugal

 
Hace cuatro años que llevo oyendo allá donde voy que, ahora mismo, no hay oportunidades de hacer negocio en Europa si no es en Alemania. Lo cierto es que siempre he creído que si las buscas siempre encuentras respuestas. Pues bien, ya lo hemos visto en otras crisis, y esta no podía ser menos: si se tiene dinero, siempre hay buenas oportunidades.

China y Omán acaban de comprar el 40% de REN, la empresa responsable de la red eléctrica y de gas de Portugal. ¿Tiene sentido esta operación? Depende (lo siento pero en toda inversión me sale mi vena gallega). ¿Y de qué depende? Del plazo en el que uno quiera su rentabilidad. El precio que han pagado China y Omán (o mejor dicho empresas públicas de dichos países) ha sido 592 millones de euros (en mi modesta opinión, no me parece una operación demasiado cara). Si se desea sacar un buen retorno a la inversión en unos meses, esta inversión es una castaña pilonga, ya que Portugal no se recuperará hasta dentro de por lo menos 5 años (siendo muy optimista y amante de Portugal, que lo soy). Sin embargo, con una visión estratégica, es decir, a largo, es más que evidente que se trata de una buena operación que surge una vez en muchos años. Como dice el refrán “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Pues bien, a eso se están dedicando los fondos soberanos y privados los últimos años, a realizar inversiones estratégicas, a buen precio, con buenas rentabilidades en el largo plazo.

De una cosa estoy seguro, entre 2017 y 2018 uno de los países emergentes de moda estallará, y eso afectará a los demás, y para entonces, la crisis de deuda europea será un muy desagradable recuerdo en las retinas de algunos (otros están haciendo su agosto). Será entonces cuando veremos si esta operación ha salido rentable. Lo malo es que será rentable para todos menos para Portugal, pero no tener dinero es lo que tiene, que te quita toda tu libertad.

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