martes, 18 de diciembre de 2012

Adiós Banesto



Diciembre está siendo un año de despedidas, al menos en lo que se refiere a este blog, y es que, parece que es verdad lo que decían los mayas, termina un ciclo y empieza uno nuevo, uno que será totalmente distinto en muchísimas cosas a lo que hemos vivido hasta ahora. Una prueba de ello es lo que está sucediendo con el sector financiero, no sólo en España, también en otros países. Nos dirigimos, irremediablemente, hacia un escenario con menos bancos, pero muchos menos bancos, y mucho más grandes, pero realmente mucho más grandes. Es un proceso imparable que hará que el poder del sector financiero sea aún mayor tras esta tan interesante crisis. Me alegro mucho por sus consejos de administración y por sus accionistas, y los hay que creen que el futuro pasa por Apple y por las tecnológicas… En fin, yo, lo tengo muy claro, cuando sea mayor, quiero ser un banco. Me encantan, sé que no es muy trendy decir esto hoy en día, hay gente a quien le gusta la jardinería, a otros el bricolaje, a mí, me gustan los bancos, sé que es una afición cara, pero uno es como es.  


 

Banesto dice adiós como marca y como vehículo legal tras 110 años, podría ser menos... dirían algunos. Banesto pertenece al Santander desde mediados de los años 90 y entonces tenía mucho sentido tener dos marcas en el mercado español, cuando se llevaban las mega estructuras y un ingente número de sucursales bancarias. Se llevaba ser local. Hoy se lleva ser global. Banesto en 1993 era un bancazo de tres pares de narices con una imagen de marca potentísima que merecía la pena seguir trabajando. Hoy lo es sólo en España, y, al Banco Santander, España dejo de parecerle un mercado interesante, hace ya algunos años. La liga en la que juega el Banco Santander no es la española, este es un banco que juega a los grandes números, y España es, sencillamente, demasiado pequeño comparado con Brasil o México y con países asiáticos donde tiene unas ganas enormes de hincar el diente. Ahora se lleva lo austero, lo eficiente y lo global. En este escenario, parece ser que Banesto no tiene cabida. 

Lo siento, principalmente por sus empleados, ya que, irremediablemente, habrá recortes, las medidas de eficiencia operativa suelen tener estos efectos, pero con la información de que dispongo, me temo que tiene sentido; hay que recortar puntos de venta y gastos de oficinas centrales, siendo dos se gasta más y no siempre se gana más, y seamos honestos, Banesto como marca hoy, no es lo que era en el año 1993, Santander lo ha devorado todo, algo que, tiene todo el sentido, al tratarse de un banco global y uno de los más grandes del mundo. 

Como decía hace apenas unas líneas, el futuro es de los bancos, y de los bancos grandes. Son éstos los que hacen las operaciones grandes, las que financian los grandes proyectos, públicos y privados, y, por fortuna, dos de estos elegidos son españoles, y están saliendo más que reforzados de esta crisis. Además, los bancos que queden en España tras esta limpia, no tendrán más remedio que salir fuera a respirar algo de oxígeno. En 2020 veremos realmente como queda el panorama financiero internacional, y, como español opino que, cuantos más bancos españoles globales haya, mejor.

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