martes, 11 de octubre de 2011

Matrimonio Banco Popular y Banco Pastor

Muchas fusiones se están viendo en el sector financiero español desde hace dos años. Primero fueron las cajas de ahorros, para las que no ha terminado aún el movimiento, y ahora le ha tocado a dos clásicos de nuestro mundo bancario: Banco Popular y Banco Pastor anuncian que la primera adquiere la segunda, con el agrado de la gran mayoría de los accionistas del Pastor, que verán cómo crece su patrimonio con esta operación, por la que el Popular paga 1.362 millones de euros, constituyéndose el quinto banco en España.

¿Era algo esperable? Si, no tanto por los actores, sino porque la realidad se impone, y es que este es un sector demasiado duro y difícil para ser pequeño. En banca, hoy más que nunca, el tamaño importa. ¡Y no sólo eso! Además hay que ser solvente. Esta es una manera muy técnica para decir que la exposición al sector inmobiliario de estar bajo control (en el caso de las entidades españolas que ahora deben pagar el frenesí del pasado). ¿Es así en el caso de Popular y Pastor? De eso podríamos decir mucho, ya que, no hay banco en España que se haya visto afectado por la crisis del sector inmobiliario, si bien es cierto que hay entidades en peores circunstancias (mucho peores).

¿Esto es bueno, regular o malo para la economía española? Debe ser algo muy positivo. Para que una economía y un país funcionen de una manera adecuada, es IMPRESCINDIBLE que cuenten con un sistema financiero que vaya a la perfección, sólido y solvente. Esta operación parece que va en esa línea, ya que, se crea una sociedad mucho más fuerte, que, espero, de un servicio adecuado a las familias y empresas españolas. ¿Es un modelo sostenible en el largo plazo? Honestamente, creo que no. Las empresas españolas deben entender que deben exportar y estar presentes en el extranjero. Quedarse sólo en España no parece ser una estrategia adecuada, ya que, por definición, nuestro mercado es pequeño, y cada vez, son más grandes las grandes multinacionales (sobre todo en banca). Tanto a Popular + Pastor, como a los  bancos en los que se han transformado las cajas, no les queda otra alternativa más que, primero, limpiar sus balances de activos indeseables y, segundo, exportar, muy duro y difícil en un mercado altamente intervenido como el bancario. Habrá que esperar a ver como nuestras entidades solucionan lo primero, y, a las que sobrevivan, ayudarles a que se pongan con lo segundo. Mucha suerte a todos… Lo necesitamos… ¡Todos!

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