viernes, 18 de noviembre de 2011

Easyjet se porta con sus accionistas


Qué pena que no me guste invertir en aerolíneas. No es nada personal, pero me gustan empresas en las que sus gestores tienen mayor control sobre variables clave: en el caso de las aerolíneas, los dos costes principales, salarios y petróleo, resultan muy difíciles de controlar, en un sector de bajos márgenes en los que el control de costes es crucial. 

A pesar de mis reticencias hacia el sector, hay aerolíneas que dan buenas noticias a sus accionistas. Me encantan estas empresas, porque ¿para qué están las empresas? Exacto, para hacer felices a sus accionistas y ¿cómo se hace eso? Haciendo que ganen más dinero hoy que ayer. Todas y cada una de las actividades de cualquier empresa deben tener este fin. Easyjet se ha salido, en un momento durísimo, con un crecimiento en el beneficio anual del 86%. Lo voy a decir otra vez ¡86%! ¡Cuántas empresas estarían felices por no perder dinero con la que está cayendo!

Además, son prudentes, a pesar de estos crecimientos, conocedores de que el futuro inmediato no es muy halagüeño, sus gestores han decidido no incrementar capacidad y seguir funcionando con lo que tienen. Me encantan. Me gusta muchísimo ver como un equipo gestor que tiene claras las prioridades y que usa la prudencia, es capaz de sacar adelante una compañía, en un sector tan duro, y en unos momentos de verdadera dificultad. Además, son gente decente que comparte con aquellos que creyeron en su proyecto, los dueños de la empresa, es decir los accionistas, los frutos de una buena gestión, pagando dividendos. Si seños, esto es hacer las cosas como Dios manda. ¡A los accionistas hay que pagarles! Cuando se puede, claro.

Aunque estas cifras siguen sin animarme a comprar acciones de Easyjet, enhorabuena a la empresa, a sus gestores, a sus empleados y a aquellos que supieron ver en esta empresa británica lo que otros no vimos. ¡Suerte el año que viene!

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